¡NO A LA CONSULTA A LA BASE!… ¿SE ENTENDIÓ?

Miguel Ángel García Muñoz

 

Ivonne Ortega Pacheco ha escalado posiciones partidistas mediante el dedo divino.

Así llegó a Gobernadora de Yucatán.

Nunca dijo nada; por el contrario, se ufanaba de su gran arrastre y ser merecedora de los cargos que desempeñó.

Los tiempos son otros; las circunstancias por las que atraviesa el PRI no son las mismas de cuando la bonanza y la hegemonía formaban parte de la riqueza y poderío del añejo Partido. Ivonne ya no entiende esto y ante la casi nula posibilidad de convertirse en candidata del PRI a la Presidencia de México, optó por capturar a un grupo de simpatizantes para convencerlos de exigir se abra el proceso como método de selección de candidatos, no solo para la grande, sino también para las gubernaturas.

La ex mandataria de Yucatán se dio a la tarea de hablar personalmente con sus pocos aliados, convenciéndolos de sumarse a su proyecto que por lo menos les garantiza negociar posiciones.

En Puebla, hizo alianza con Juan Carlos Lastiri y éste a su vez mandó a sus apologistas con recados de que él es el bueno y de que conseguirá 500 mil firmas que avalen la exigencia de abrir el proceso interno.

Lastiri repartió las posiciones de lo que supone o suponía que sería su administración. “Ya está amarrado; es el candidato virtual del PRI”, pregonaban abiertamente sus fans. En este momento, las cosas han cambiado radicalmente, pues la selección de candidatos en los Estados y municipios, así como por la Presidencia de la República, será por Convención de Delegados, buscándose la unidad por encima de cualquier propuesta mañosa.

Abrir la consulta a la militancia es aportar a la división, al golpeteo y a debilitar más las entrañas del añejo Partido. Pareciera que es la consigna de algunos despistados que quizá han sido contratados para fracturarlo, en lugar de ayudar a su restablecimiento.

Igualmente, se dará paso a las candidaturas ciudadanas, incluyendo la silla de Palacio Nacional, lo que automáticamente abre la posibilidad a todos, aunque el candado de 10 años de militancia prevalezca. No hace falta encontrar la llave para abrirlo.

Al Partido Revolucionario Institucional le urge cerrar filas;, restañar heridas; encontrar a los candidatos con garantía de triunfo, lejos del amiguismo o compadrazgo; tiene que convencer que todavía es opción y que está muy lejos de celebrar sus exequias. A pesar de los pesares, el optimismo prevalece, basta escuchar el discurso de Enrique Ochoa Reza al decir que el PRI seguirá gobernando la República.

La reinvención del PRI está en proceso.

Hay que recordar que desde el 2000, con el triunfo de Vicente Fox Quesada, quien por cierto terminó siendo un fraude, se hablaba de que estaba preparado el funeral del Revolucionario Institucional. Nunca ocurrió; por el contrario, siguió ganando elecciones y conquistando el mayor número de gubernaturas.

Hoy, que se vuelve a señalar reiteradamente su desprestigio, empezando por la figura del Presidente Enrique Peña Nieto, se cantan loas a la alternancia, a pesar de que falta un año para la elección de 2018.

Nadie se atreve a meditar sobre una posible cirugía mayor al priismo que le pudiera dar el soplo de vida, precisamente en los momentos en que muchos auguran su muerte.

Habrá que esperar.

Mañana celebra su XXII Asamblea Nacional y ahí saldrán nuevas definiciones.

Y falta mucho que ver sobre la mesa, como los golpes de autoridad que hacen falta y las sorpresas siempre latentes.

directorabcd_reflexiones@yahoo.com.mx

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