Patalea desesperado, Rafael Moreno Valle

* Derroche en publicidad y encuestas, insuficiente para ganar candidatura del PAN

 

*Basta aplicar la justicia investigándolo y castigar abusos, excesos e impunidad

 

DIEGO SANTACRUZ

 

 

Ciudad de México.- La campaña presidencial de Rafael Moreno Valle Rosas empezó el 1 de febrero de 2011 cuando rindió protesta como Gobernador del Estado de Puebla. Desde entonces, el derroche en publicidad y encuestas para levantar su imagen ha sido desmedido, con un gasto multimillonario que nadie ha podido explicar.

Hay denuncias de todos los Partidos y de ciudadanos, pero pareciera que “Rafabala” goza de un halo protector que le permite seguir en una campaña ilegal anticipada, además de lanzar críticas al Presidente Enrique Peña Nieto, intentando menguar aún más su imagen y destrozar al PRI, al igual que a MORENA de Andrés Manuel López Obrador. No se ha salvado el PAN que lo cobijó, al que ha traicionado operando elecciones en su contra, como sucedió recientemente en el Estado de México.

Ricardo Anaya y Margarita Zavala son blanco del pragmatismo bruto morenovallista.

La campaña de Rafael, en 2016, se hizo cínicamente abierta. Es decir, un año antes de terminar su gestión empezó a inundar el país con publicidad en radio, televisión y prensa escrita; igualmente con espectaculares que tienen costo cada uno de entre 30 mil y 50 mil pesos mensuales, de acuerdo a información del Centro de Investigaciones sobre Propaganda y Opinión Pública (CIPOP).

Hizo su libro “La Fuerza del Cambio”, intentando engañar, a través de la Editorial Miguel Ángel Porrúa, que sería suficiente para sostener su proselitismo, comprobándose que después de 8 meses había vendido 14 ejemplares, optando por regalarlo físicamente y bajarlo gratuitamente por internet.

Los 24 mil millones de pesos que encontró como deuda oculta la Auditoría Superior de la Federación, unos minutos antes de concretarse el relevo gubernamental en Puebla, serían motivo suficiente para investigarlo y, si existe la justicia, castigar sus abusos, excesos e impunidad.

Nadie olvida las obras fastuosas como el Museo Internacional Barroco, la “Estrella de Puebla”, el Teleférico, los Puentes Atirantados, el Centro de Integración de Servicios, el Tren Turístico Puebla-Cholula, las Ciclopistas, la remodelación de Casa Puebla, las clínicas y hospitales que están en el olvido, que fueron infladas en costo y que han dejado hipotecada a la entidad por los próximos 30 años.

Y qué decir de su complicidad con Pedro Aspe Armella, dueño del Fideicomiso EVERCORE, al que entregó el manejo del Impuesto Sobre Nómina, causando estragos y malestar entre el sector empresarial.

Los cálculos de economistas, así como de instituciones importantes como el Centro de Estudios Espinosa Yglesias, detallan que la deuda heredada por Moreno Valle rebasa conservadoramente los 49 mil millones de pesos. Y existen especialistas en Finanzas Públicas que alertan de la existencia de un hoyo negro en las arcas poblanas, hasta por 76 mil millones de pesos.

Le bastó modificar la ley en Puebla para decir que los Proyectos de Prestación de Servicios (PPS), donde se engloban las obras ostentosas e inútiles, decretando que la “deuda no es deuda”; se debe, pero no se debe”, nada más porque así fue el capricho del gobernante.

¿Dónde está la verdadera ley?, esa ley que tanto presumen respetar e impulsar los Partidos políticos, los Gobiernos municipal, estatal y federal.

Los poblanos y los mexicanos todos esperan que Moreno Valle sea castigado, como ha sucedido con otros ex Gobernadores, que son poca cosa comparados con Rafael Moreno Valle Rosas.

Aún así, se publican encuestas donde Rafael va a la cabeza en las preferencias panistas y ya casi alcanza a López Obrador en popularidad. Evidentemente son pagadas.

Son las patadas de ahogado de un desesperado.

 

Podría también gustarte...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

/HeraldodePuebla
@HeraldoEl