Con rifles AK-47 ejecutaron a policías de Huehuetlán el Grande, señala FGE

Luis Enrique Quintero/Colaborador

 

La Fiscalía General del Estado (FGE) precisó la tarde de este domingo que sicarios utilizaron rifles AK-47, conocidos como “cuerno de chivo” para ejecutar a los tres policías municipales de Huehuetlán el Grande, la madrugada del pasado sábado.

Los elementos muertos en cumplimiento de su deber son el comandante Héctor Vélez Ponce, de 32 años de edad y vecino de Acatzingo; la oficial Saly Judith Villa Parra, de 23 años; y el policía Nicanor Pedraza, de 48 años, también vecino de Acatzingo.

La FGE señaló que, al momento de la emboscada, también viajaban en la patrulla atacada Noel Hernández, de 38 años, elemento de la Policía Municipal, quien fue baleado en tórax, piernas y glúteo izquierdo, así como el tesorero, Rodrigo Velasco Montiel y otro uniformado que logró escapar ileso y llegar por sus propios medios hasta la comandancia, en tanto que el lesionado fue traído al Hospital de Traumatología, en la capital poblana.

 

LOS HECHOS

Sobre los hechos se sabe que un comando fuertemente armado con rifles de alto poder AK-47 emboscó y ejecutó a los policías municipales de Huehuetlán El Grande, sin que hasta el momento haya  detenidos ni un móvil oficial del ataque que se atribuye al crimen organizado.

De la agresión se tuvo conocimiento alrededor de la una de la madrugada del sábado 14 de julio, cuando los servidores públicos hacían un recorrido de vigilancia en la patrulla P-001 en la colonia Agrícola Hidalgo, donde fueron interceptados por unos 15 sujetos que tripulaban dos camionetas tipo Explorer, una gris y otra blanca, quienes les dejaron caer una lluvia de plomo.

La FGE detalló también que su área de investigación regional inició Carpeta de Investigación derivado del fallecimiento de tres integrantes de la Policía Municipal. Preciso que la mujer y uno de los varones estaban en la batea de la patrulla, en tanto que el segundo elemento se ubicó a aproximadamente 200 metros.

 

ASESINARON A 9

Hay historia aún peor: la  noche del 2 de julio de 2017, la banda de “Los Cuijes”, liderada por Pedro Martínez Gómez, asesinó a nueve vecinos que se habían negado a pagar la cuota por “derecho de piso” (10 mil pesos), de los cuales cinco fueron calcinados, entre los que figuraron comerciantes y hasta el que en ese momento era el comandante de la policía municipal, José Loaiza Reyes, aunque éste último fue asesinado a balazos por familiares de los ejecutados, inconformes porque la autoridad no evitó la masacre.

Hasta hace poco más de un año, Huehuetlán el Grande era un pueblo tranquilo. Visitado por muchas familias por la belleza natural del lugar, por sus lunes “de plaza” en el que se vende mezcal con aceptación internacional, pero sobre todo por el “Santo Niño de la Candelaria”, festejado el 2 de febrero y venerado por miles de feligreses.

Hoy, trasladarse a Huehuetlán para pasar momentos agradables, es jugarse la vida por el crimen organizado, en el que destaca el manejo de Huachicol.

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