Las declaraciones

Eduardo Gómez Gómez / Desarrollo ejecutivo

 

 

Dedica unos minutos a pensar en el poder creativo de tus palabras.

Obsérvalo con mayor detalle, ¿qué has creado con tus palabras?

En ocasiones, hemos escuchado que hay personas que destruyen con las palabras. También es probable que hayas escuchado que hay palabras que “matan”. ¿Cuál es el poder de las palabras?

Cada que expresamos algo, podemos hacerlo en dos vertientes: como hechos o como interpretaciones.

Y es interesante que las interpretaciones eventualmente tienen el poder de la creación.

Algunos dicen que hay personas que lanzan hechizos, que marcan en cierta forma devenires, futuros, vidas.

Lo cierto es que cualquier persona lanza hechizos, hace declaraciones con base en determinadas interpretaciones e intenciones.

Hay quien declara: “este año voy a viajar mucho”. Lanza el hechizo y… ¡se le concede! Lo logra. De pronto, por ejemplo, cambia la sede de su trabajo a unos 30 kilómetros, y ahora viaja diariamente, pues desde su casa viaja a su trabajo.

Claro, tal vez ésa no era la meta o expectativa deseada. Se refería tal vez a viajar para conocer lugares diferentes o para descansar, pero no para recorrer todos los días un mismo destino y llegar a trabajar.Sin embargo, el hecho es que la persona “está viajando” diariamente. En cierto grado, creó su “meta”, pero su meta no era “precisa o definida”. ¿Alguna vez “has logrado metas” que preferirías que fueran de forma distinta? ¿Cómo las declaraste?

Considera ahora lo que sucede cuando en un concurso de belleza se declara una ganadora. Se tiene a la Señorita o Miss ganadora. Ahora bien, ¿en qué momento es ganadora? ¿En qué momento es “la más bella” del concurso? ¿Ya lo era antes de iniciarlo? ¿Todas las demás eran menos bellas?¿La ganadora será más bella y las demás menos? ¿O cómo funciona? La persona fue declarada ganadora de ese concurso de belleza por alguien o alguien es para quienes cumplía determinados expectativas o requisitos. Sin embargo, antes de tal declaración no era la “más bella” oficialmente. Su triunfo depende de esa declaración.

En otro escenario, lo mismo sucede con un arbitro en un partido, cuando marca fuera de lugar.No es determinante lo que los demás piensen, sino sólo su declaración que, una vez emitida, deja de lado las consideraciones de los demás.

Ahora bien, hay de interpretaciones a interpretaciones. Para las concursantes o los jugadores, parte de sus expectativas dependen de las declaraciones de los responsables de calificar el acto, y una vez emitida la calificación, ellos pueden encontrar múltiples coincidencias u objeciones con la calificación.

Pese a ello, la pauta básica es que las declaraciones abren múltiples posibilidades.

Considéralo: ¿Qué es lo que has declarado para tu día de hoy? ¿Cómo esperas realmente que sea? ¿De qué forma estás creando en la práctica esa esperanza?

Somos responsables de las palabras que decimos, y por tanto de sus consecuencias. ¿Cuántas veces nos hemos sentido conformes con las consecuencias de nuestras palabras?

Cuando decidas hacer una declaración (hacer un hechizo, como también podría decirse), asegúrate de ser preciso en lo que buscas, y de que lo que vayas a crear de esa forma corresponda con aquello que consideres valioso para tu vida.

También es válido que observes aquello que es valioso para ti, y que a partir de identificarlo puedas identificar las declaraciones que necesitas para tu vida.

Observa que tus declaraciones pueden impulsarte o detenerte, puede potenciar tus habilidades o pueden achicarlas y dañarlas. Es probable que decidas que es mejor potenciar tus habilidades en lugar de achicarlas; es probable que decidas que reconocer que potenciar tus habilidades o capacidades te abre posibilidades deseables, y te enfoques en su desarrollo. Claro, es probable.

¿Qué preferirías hacer al respecto?

eg1977@gmail.com

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