CONSPIRACIÓN PARA ADUEÑARSE DEL PRI PUEBLA

Miguel Ángel García Muñoz

 

 

 

De ninguna manera el PRI está muerto.

Sufrió una caída grave, la peor en sus 87 años de existencia; sin embargo, tiene Diputados, Senadores, Presidentes Municipales y Gobernadores en diferentes Estados del país.

Por supuesto que le costará trabajo levantarse, más cuando las ambiciones se han desatado entre diversos grupos que ven al añejo Partido como un botín que puede ser negociado para obtener posiciones políticas o terminar de darle un tiro que lo mantenga en coma por lo menos durante los dos próximos sexenios.

Claudia Ruiz Massieu entiende que los lobos acechan.

Puebla no es la excepción.

Hay varios interesados en desterrar a Javier Casique Zárate, culpándolo de la catástrofe, cuando en realidad apenas si le dieron la oportunidad de calentar la silla de Presidente del CDE. Vaya, no había tardado en sentarse cuando la derrota ya estaba cantada.

Recuérdese que Jorge Estefan Chidiac se negaba a dejar el cargo, siendo acusado de haber vendido las candidaturas, de entregarlas a sus amigos y compadres y de simular apoyo a la campaña priista, al igual que otros “distinguidos” cuadros que se prestaron con alevosía y ventaja a montar una farsa, dejando caer los brazos en clara señal de traición.

Se debe agregar que perjudicó la campaña nacional que nunca prendió, pero en Puebla, Casique rindió protesta como líder del Revolucionario Institucional el 7 de mayo de 2018; es decir, a menos de 2 meses de los comicios que fueron un desastre para sus aspiraciones.

Ahora, extrañamente, el ex líder del sindicato “Benito Juárez” del ayuntamiento local, Israel Pacheco Velázquez, en lugar de buscar la reparación del daño que le causaron Rafael Moreno Valle y el actual Gobernador Gali, al encarcelarlo bajo los cargos de extorsión, secuestro y enriquecimiento ilícito, casi los exonera de cualquier responsabilidad y reparte culpas por otros lados, demostrando –advierten los enterados- que forma parte de un grupúsculo de conspiradores que quieren adueñarse del PRI local.

Pareciera que su libertad fue pactada a cambio de prestar servicios inconfesables.

Las preguntas son: ¿Quiénes le ayudaron a salir; cómo es que aparecieron dos amparos “milagrosos” y bajo qué condiciones fue el acuerdo?

Si Pacheco jura por Pinocho que los delitos le fueron fabricados, por qué no exige justicia contra sus verdugos que forman parte de los Poderes Ejecutivo y Judicial y proclama que legalmente sigue siendo Secretario General del sindicato municipal, copiando la postura que a nivel nacional hace la Maestra Elba Esther Gordillo, en referencia al SNTE.

Si demuestra que fue un perseguido político del morenovallismo, que exija indemnización de todo y por todo; que sus derechos políticos le sean devueltos y que se le reconozca como el dirigente sindical que fue indignamente tratado.

En lugar de esto, enseña que su compromiso es lanzar una ofensiva contra el liderazgo priista poblano que sirva como prueba, a los grupos que buscan regresar a dirigirlo, de acusar de ineficiencia al CDE que comanda Casique, orillar a una reestructuración, adueñarse de la dirigencia y luego hacer del Partido lo que bien les plazca.

Lo lamentable para los conspiradores es que tiene que cumplir un periodo estatutario el actual Presidente del Comité Directivo Estatal y si hubiera un movimiento necesario, imposible soslayar la decisión nacional.

Esto, ya lo sabe Ruiz Massieu.

Bueno, es que también a ella le han querido jugar las contras.

Veremos en qué termina la guerra intestina, una de tantas que se van a librar antes y después de definirse la suerte de la elección de Gobernador de Puebla.

directorabcd_reflexiones@yahoo.com.mx

Podría también gustarte...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

/HeraldodePuebla
@HeraldoEl