Se inicia batalla legal por la herencia del periodista Manuel Sánchez Pontón

Luis Enrique Quintero/Colaborador

 

La Notaría Pública Número Uno, con sede en esta capital, es el escenario donde se ha iniciado una férrea batalla legal por la herencia del periodista poblano Manuel Sánchez Pontón, fallecido hace exactamente dos semanas. Ha trascendido que se trata de dinero en efectivo, pues Don Manuel logró vender todas sus propiedades para no dejarle nada a su familia.

La titular de la Notaría, Sandra Rivero Pastor, enfrenta difícil labor porque todo indica que Don Manuel no hizo testamento; es decir, sus bienes quedaron intestados y, muy probablemente, sean destinados por el Estado a la beneficencia Pública.

La única persona a quien Sánchez Pontón había beneficiado fue su amada hija María Luisa, fallecida en febrero de 2017, a quien el periodista adoraba.

Figuran sus otros dos hijos, el mayor Oscar Sánchez Pontón Rodríguez y su hermano Manuel.

En vida, Don Manuel ofreció un beneficio económico a sus cuatro colaboradores, pero en sólo dos días la muerte lo sorprendió cuando empezaba a recuperarse en su salud, al parecer por fuerte disgusto familiar.

El panorama legal se observa nada fácil, por el contrario, podría ser un firme proceso jurídico por la inconformidad de algunos de sus familiares que están muy distanciados desde el mismo funeral del reconocido periodista, o inclusive meses o años atrás.

Por el momento, las cuentas bancarias de Sánchez Pontón han sido cerradas, sus chequeras destruidas y sus bienes asegurados hasta que no se emita una resolución.

Don Manuel, a lo largo de varias décadas de arduo y honesto trabajo, logró hacerse de la residencia donde vivió hasta el día de su muerte, en la colonia Las Palmas, a dos calles del centro comercial Plaza Dorada.

Este reportero veía a Don Manuel tres veces por semana para la publicación de su artículo “Mirada Crítica”, en este periódico, por lo que contaba con toda su confianza a lo largo de 28 años de haber sido su colaborador y él mi gran amigo.

Unos días antes de fallecer me comentó: “Esta casa ya está vendida, joven Quintero, la seguiré habitando en usufructo vitalicio”.

Semanas antes Don Manuel logró vender también el edificio que albergó las oficinas y talleres de su periódico “La Opinión de Puebla”,  localizado en Bulevar Luis Sánchez Pontón 414, Zona Dorada.

Asimismo, dos amplios y elegantes locales comerciales, junto a lo que fue el periódico. También, un departamento de lujo en el octavo piso de “Torres Géminis”, colonia Huxotitla, además de su valiosa biblioteca, un automóvil y otros bienes.(luigi_poli@hotmail.com)

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