Seguridad pública, grito desesperado

El primer deber del Gobierno y la mayor obligación es la Seguridad Pública

Arnold Schwarzenegger

 

 

Julio Santos Lozano*/Opinión

 

 

 

Sin duda que nos hemos podido dar cuenta del incremento de la violencia en el País, quizá el detonante ocurrió en el sexenio de Felipe Calderón con esa mal llamada “Guerra en contra del narcotráfico”, sin olvidar que la inexperiencia y falta de pericia en el poder por parte de Vicente Fox puede considerarse el antecedente directo de la ola de violencia por la falta de control gubernamental y una raquítica política interna.

Desde entonces nos enfrentamos diariamente a la nota roja que parece que es la madre de toda la información, conocimos de cárteles, de delincuencia organizada, de organizaciones criminales que marcaron territorios e hicieron de estos su bastión, al parecer todo este tipo de noticias ya es algo común para nuestra sociedad, lo cierto es que vivimos en una constante angustia, temor, miedo e inseguridad diariamente, los asaltos son cosa de todos los días, ya sea en la vía pública, a plena luz del día, en el transporte público, en el tránsito vehicular, en n nuestros hogares, centros de trabajo, etc., todo está infestado de inseguridad y violencia.

La Autoridad es el eje central amén a nuestra democracia, la sociedad según la teoría del Estado debe privilegiar como eje central de convivencia social la SEGURIDAD PÚBLICA, esa es la encomienda de una sociedad que sacrifica libertades físicas y económicas a cambio de verse beneficiada en su seguridad, resulta evidente que el Estado ha sido rebasado en fuerza, número y armamento por parte de la delincuencia ya sea organizada o independiente y los únicos que sufren las consecuencias lo es la población “de a pie” como se ha estimado llamar al grueso poblacional, creo que estás de sobra las estadísticas para reforzar estos razonamientos ya que es del conocimiento público el crecimiento exacerbado y excesivo de la violencia e inseguridad, entendemos que parece un mal endémico de todo nuestro México, pero hasta cuando recibiremos el beneficio por parte del Gobierno de sentirnos libres y seguros en nuestras calles, hogares y empleos, al parecer la respuesta no la encontraremos de manera inmediata, al tiempo.

Nuestro hermoso y hasta hace poco pacifico Estado de Puebla no está exento de estos latrocinios sociales, las cifras de asaltos, robos, homicidios, feminicidios, privación ilegal de la libertad en cualquiera de sus modalidades y extorciones, han encontrado un caldo de cultivo en nuestra sociedad Poblana.

Lo peor es que nos encontramos a merced de la delincuencia, los procedimientos de respuesta inmediata en auxilio de la población por parte de la Autoridades es nulo. La Autoridad Municipal es incompetente para brindar la protección a una población de una de las tres capitales más grandes e importantes del País, dejando fuera de este conteo a la Ciudad de México, y digo incompetente no solo por la inexperiencia e improvisación de nuestro Gobierno Municipal, específicamente de la titular de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, quien ha manifestado serias deficiencias en su cargo, no solo por una falta de planeación en el combate a la inseguridad sino también por su falta de tacto al dirigirse a la Ciudadanía, “si quieren seguridad que la paguen”, esa frase nos aclara esta situación, expresión desesperada e imprudente, sino también la falta de personal para llevar a cabo esta tarea ya que la Policía Municipal cuenta con tan solo 978 elementos que se encargan del cuidado de una población aproximada de 1´200,000 habitantes lo que resulta un imposible tanto física como materialmente, es decir que por cada 1,200 habitantes (aproximadamente)existe un policía, misión imposible.

Esto aunado con la Procuración de Justicia por parte de nuestra Fiscalía General que también adolece de infraestructura para llevar a cabo su tarea, nos ubica en un completo estado de inseguridad e indefensión, ya que, según cifras de Impunidad Cero, nuestro Estado cuenta con 2.5 oficinas del Ministerio Publico y11.3 Policías Ministeriales por cada 100,000 habitantes, la segunda más baja del País, lo que consecuentemente acarrea una carga de trabajo excesiva ya que cada Agente del Ministerio Público tiene a su cargo 327.3 carpetas de investigación, el tiempo para acceder a realizar una denuncia oscila en promedio en más de tres horas, lo cual ha incrementado la cifra negra (la no denuncia de delitos) en un 94.9%, según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública. Lo más preocupante del actuar de nuestra Fiscalía General es que el promedio de Probabilidad de Justicia es del 1%, es decir, del éxito de sus investigaciones.

Alarmantes resultan estas cifras y preocupantes para todos los que habitamos este Estado, esperemos pues que las Autoridades se coordinen, la Policía Municipal, Estatal y Federal deberán de hacer tareas coordinadaspara el combate frontal en contra de la inseguridad, es de extrema urgencia crear protocolos de respuesta inmediata y atención a víctimas de los delitos, pregonamos una cultura de la denuncia pero la atención a los agraviados por delito es deficiente, áspera y déspota lo cual incrementa la cifra negra de los delitos cometidos, inhibiendo la valentía por denunciar y la esperanza de Justicia.

 

* Investigador del Centro de Ciencias Jurídicas de Puebla

Podría también gustarte...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

/HeraldodePuebla
@HeraldoEl