Presuposiciones y profecías autocumplidas

** Como cuando una mamá le dice a su hijo “te vas a caer”, y el niño que parecía un resorte de pronto se cae, ¿lo has notado?

 

 

Eduardo Gómez Gómez/ Desarrollo ejecutivo

 

Dentro del marco conceptual de la Programación Neurolingüística (PNL), hay un conjunto de presuposiciones. En el sitio web de http://www.pnl.org.mx, se establece que las presuposiciones “son así definidas ya que se ‘presupone’ que son verdaderas y las tomamos como guías que definen nuestra actuación en los diversos contextos en los cuales nos desempeñamos, no se pretende en forma alguna que estas presuposiciones posean certeza absoluta o sean universales, pero, si se toman como si fuesen ciertas o verdaderas, estas constituyen recursos que optimizaran nuestra vida y nuestra relación con los demás y con nosotros mismos, actuar como si estas presuposiciones fuesen verdaderas nos permitirá obtener el máximo provecho de todos los modelos de la PNL.” De tal forma que las presuposiciones se convierten en guías que habilitan a la persona en su toma de decisión y en su disposición de actuar. Es decir, una vez reconocida la presuposición y asumida como cierta, se convierte en base de la toma de decisión y de las acciones que la persona emprenderá. Por ejemplo, la presuposición “Si es posible para alguien, es posible para mí” puede inducir o indicar la disposición de una persona para emular o buscar reproducir prácticas que de otra forma pensaría que no le es posible realizar.

En otro ámbito, también es común encontrar las llamadas “profecías de autocumplimiento” o “profecía autocumplida”. Y ésta resulta de una declaración hecha por la persona, y que se vuelve realidad. A veces, estas profecías son negativas, como una declaración que dice “No puedo”, y entonces la persona “se vuelve incapaz” al respecto. O bien, cuando una mamá le dice a su hijo “te vas a caer”, y el niño que parecía un resorte de pronto se cae, ¿lo has notado? Hay ocasiones en que los niños que están jugando y que no tienen la vista o la presión de un padre o de una madre, brincan de maneras que al padre superprecavido le incómoda, pues ese padre está convencido de que ese niño se va a caer, pero como nadie le está “ordenando” o “amenazando” con que se va a caer, entonces ese niño no se cae, ¿has observado algo así?

Ahora bien, cada personareacciona de forma individual conforme a la manera en que percibe las situacionesque vive y al significado que ella da a tales situaciones, y no simplemente a cómo son realmente las situaciones (de hecho, hay quienes creen que es imposible conocer cómo son realmente las situaciones). Por tanto, su comportamiento está determinado en parte por su percepción sobre la situación y sobre el mundo (de manera más general) y el significado que atribuyen a las situaciones en las que se encuentran, más que a las mismas. Una vez que una persona se convence a sí misma de que una situación tiene un cierto significado, y al margen de que realmente lo tenga o no, adecuará su conducta a esa percepción, con consecuencias en el mundo real.

Pongamos por ejemplo una persona que está ante una situación en la que se siente atrapada. Al respecto, es necesario indicar que una persona pueda ver muchos aspectos para poder resolver cualquier situación, infinidad de temas requerían ser atendidos antes de considerar siquiera posible solucionar la situación. A eso hay que agregar su percepción sobre la disposición de las personas que presuntamente les corresponde ayudar en el “manejo” de la situación.

De tal forma que puedes observar que esa persona se enoja, se molesta, se angustia, se frustra, se abate, se queja, se cansa, se atormenta, se escapa por momentos de los lugares en los que correspondería estar, guarda silencio en otros. Por momentos, se siente triste y con miedo. La desesperación y la impotencia la visitan con frecuencia. Parecería que vive una situación inmanejable.

Rápidamente, se “da cuenta” que “otros” no están o dejan el barco, ¿me sigues?

Y protesta por ello. Por el momento parece que hay un sinsentido para ella, veel desorden, el desgano, el desinterés, la negligencia de varios alrededor de ella, vecompromisos vacilantes o “falsos”. Y se resiente de esto que observaba. Se irrita, se siente “sola”, alejada, ignorada, sobrecargada, en fin: carga todo un mar de “inconformidades, desacuerdos y abusos”.

¿Qué ocurre entonces cuando realmente se resuelve la situación? ¿Fue resultado de manejar su sentir o fue resultado de algo más? En última instancia, esa persona pudo haber desistido de su intención de manejar su situación, pero no lo hizo, por lo que parece que hay algo más que “el calvario” que ella vio que la motiva a sobreponerse y manejar la situación, ¿te hace sentido?

eg1977@gmail.com

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