Nuevas viviendas

** En el municipio de Puebla, dado el crecimiento de población, tanto natural como social, es previsible la necesidad de nuevas viviendas

 

Eduardo Gómez Gómez /Conurbaciones

 

A lo largo del país hay carencias visibles en materia de vivienda. Tanto en cuanto a su cantidad como en cuanto a su calidad.

¿Cuánta vivienda hace falta? Para determinar este dato es necesario considerar no sólo la vivienda disponible, ocupada o desocupada, sino también su ubicación en función de la demanda real de la población, y no en función de la demanda de mercado, sino de la demanda social, pues los indicadores relativos a ocupación promedio de habitantes por vivienda repercuten también sobre otros indicadores sociales, por ejemplo, el Índice de Desarrollo Humano.

Profundizando un tanto más en esto, es posible observar en varios puntos de las ciudades varias viviendas deshabitadas, desocupadas o en una condición de abandono. A pesar de que esto ocurre, también es pertinente observar que esto no implica que la demanda de vivienda esté satisfecha, y aquí aplica para la demanda social como para la demanda comercial o de mercado.

En el caso del Municipio de Puebla, dado el crecimiento de población, tanto natural como social, es previsible la necesidad de nueva vivienda. Si a esto agregamos que hay una demanda no cubierta de vivienda, en función de distintos factores (tales como precio, accesibilidad, calidad, fuentes de financiamiento y disponibilidad, entre otros), es visible que la necesidad de vivienda es mayor y requiere considerar un déficit acumulado.

Adicionalmente, la oferta de vivienda de interés social no es adecuada para satisfacer las necesidades de la población, y no se asocia a condicionesde calidad, conservación, mantenimiento y accesibilidadpara su obtención. Y esto aplica no sólo para las nuevas viviendas, sino es observable también en viviendas construidas hace décadas. Por tanto, estas condiciones han generado unidades habitacionales que en poco tiempo se han deteriorado, y que dejan ver deficiencias en su manejo,conservación, y esencialmente en su diseño y planeación, conduciendo a un proceso de descomposición de los espacios urbanos, con vivienda destruida, deteriorada,en cartera vencida, abandonada o deshabitada, entre otras posibilidades. En el proceso de planeación de la vivienda de interés social, y en cualquier otro tipo de vivienda, se requieren considerar los servicios de conservación, mantenimiento y renovación, que aseguren que la vivienda sea durable y apta conforme pasa el tiempo, pues de otra forma puede estar considerada en el plano de unidades construidas, pero pueden resultar inhabitables.

Y, desde luego, hay segmentos de población que no cuentan con opciones para que puedan tener acceso a vivienda propia, o a mejorar la que tienen.

Como puede observarse, cada uno de estos factores repercute en condiciones de hacinamiento y amplían las contradicciones al interior de las localidades, de los barrios, de las colonias, etc.Y esta condición también puede observarse eventualmente en otro tipo de segmentos sociales. Incluso, las deficiencias en la planeación y en la calidad de la vivienda residencial medio o de lujo también puede observarse en cuanto a su accesibilidad (por ejemplo, congestiones para su acceso) y disponibilidad de servicios.

Y la pregunta antes expuesta aplica también para el Municipio de Puebla: ¿cuánta vivienda hace falta? Y al respecto, es pertinente mencionar algunas consideraciones:

  1. Por ejemplo, la población del municipio aumentaría a un ritmo mayor al natural si se inicia la construcción vertical en el territorio. Este efecto obedece a dos componentes:
  2. Una redensificación necesaria de la Ciudad de Puebla, incluyendo -entre otras inversiones indispensables- la renovación de redes de alcantarillado y agua potable, así como una modernización de las vialidades conectoras y una mejora en las condiciones de tránsito peatonal y vehicular. En este factor también se requieren transformaciones en las densidades de diversas zonas de la ciudad de Puebla que habiliten un mejor uso del suelo urbano. Y desde luego que esto repercute en el territorio de la zona conurbada.
  3. La concentración de población en la ciudad, al ser un núcleo metropolitano estratégico, fortalecido aún más en virtud de las inversiones regionales en la zona de San Juan de los Llanos en la parte central del estado (entre las que están las de AUDI en San José Chiapa, y las inversiones militares y navales), y dado que en el corto y mediano plazo Puebla seguirá siendo la ciudad que dispone de mejores condiciones de servicios tanto públicos como privados para este núcleo urbano creciente.
  4. Entre 2010 y 2030, precisamente en un periodo de transformación de la capital como resultado de la migración de buena parte de los nuevos hogares hacia viviendas que se ubican en los municipios conurbados, es previsible que continúe la reducción en el número de ocupantes de vivienda promedio. Y aplica la siguiente interrogante: ¿cuál será el efecto de ese proceso migratorio hacia la periferia urbana?
  5. En función de estos dos componentes, es previsible que el Municipio de Puebla requerirá un mayor número de viviendas a las previstas en su dinámica natural entre 2010 y 2030.
  6. Tal número de viviendas, requeriría un mejor uso del suelo urbano.

Y si esto que aplica para el Municipio de Puebla, ¿qué aplica para el resto del estado?

eduardo.gomez@hablemosdemetropolis.com

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