Protesta en la BUAP: Exigen el fin del uso de animales en prácticas de laboratorio

El 27 de enero de 2026, un grupo de activistas, estudiantes y ciudadanos se manifestaron en las afueras de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) para protestar contra el uso de roedores en prácticas de laboratorio, particularmente en la Facultad de Psicología. La movilización estuvo encabezada por el Movimiento Animalista de Puebla y PETA Latino, quienes expresaron su demanda de alternativas científicas que no impliquen el sufrimiento de animales.

Contexto de la Protesta

Los manifestantes se reunieron con el propósito de visibilizar el uso de métodos considerados crueles, como la denominada prueba de nado forzado, que se utiliza para investigar la depresión humana en ratones. Este procedimiento implica sumergir a los roedores en un contenedor con agua y observar su comportamiento, un método que ha suscitado fuerte rechazo entre defensores de los derechos de los animales.

Reclamaciones Legales

A la protesta se suma el juicio de amparo promovido por la asociación civil “En su piel Puebla”, que busca detener estas prácticas al considerar que son una forma de tortura para los animales. Según información oficial, la BUAP, que ha afirmado no utilizar roedores en sus laboratorios desde hace 40 años, ha visto cuestionadas sus prácticas ante la situación actual.

La respuesta institucional se encuentra en un informe presentado al Juez Sexto de Distrito, en el que la abogada general reconoció que, si bien se realizan estas pruebas, no son consideradas inconstitucionales. Esta discrepancia ha alimentado la controversia y el descontento entre los activistas.

La Voz de los Activistas

Durante la manifestación, se exigieron alternativas científicas más éticas y modernas. Los activistas recordaron que existen métodos como cultivos celulares, modelos computacionales y estudios clínicos avanzados que permiten avanzar en la investigación sin recurrir al sufrimiento animal.

El Movimiento Animalista de Puebla subrayó en sus redes sociales que su postura no es contraria a la ciencia, sino que busca un enfoque más ético y alineado con las exigencias contemporáneas en la investigación pública:

“No estamos en contra de la ciencia ni de la formación académica, sino a favor de una investigación actualizada, transparente y alineada con el rigor ético que demanda la investigación pública”, compartieron en un comunicado.

Respuesta de la BUAP

Ante la manifestación, la BUAP se compromete a revisar sus prácticas y a mantener un diálogo abierto con los grupos de activistas. Esto podría ser un primer paso hacia una revisión responsable de los métodos utilizados en sus laboratorios, lo que podría resultar en una época de cambio para la ética en la investigación.

Conclusiones

Este evento destaca la creciente preocupación social sobre el uso de animales en la investigación científica y el llamado a adoptar prácticas más humanas y éticas. A medida que avanza el diálogo entre las instituciones académicas y los defensores de los derechos de los animales, la esperanza es que surjan alternativas que respeten la vida animal sin sacrificar la calidad de la investigación científica.

Los debates sobre el uso de animales en el laboratorio no son nuevos, pero movimientos como el de los animalistas de Puebla insisten en que es hora de evolucionar hacia prácticas más compasivas que respondan a los estándares éticos actuales. La comunidad universitaria, junto con el apoyo ciudadano, podría dar forma a una nueva era de la ciencia, donde el bienestar de los animales también sea una prioridad fundamental.